----------------------------------------------------------------------------------------

Proyecto de Vida

¿Qué quiero de mi vida?
      Una pregunta Trascendental. Un punto de partida para analizar que es lo que queremos de nuestra existencia, (como personas, “YO”, como grupo, como equipo, como familia, como pareja, incluso como sociedad, como nación, y porqué no, como humanos, pues hacia donde va la humanidad) si es que no lo hemos hecho, o para revisar cual es el estatus actual de nuestro proyecto de vida. Pero implícito encontramos, antes de saber lo que queremos, el Quien soy, nuestra esencia individual, personal. Es decir, debemos encontrarnos con nosotros mismos, con nuestro YO, no con un UNO genérico, para poder saber, recordar o definir lo que queremos de nuestras vidas, individuales o grupales.
      La Misión y La Visión de nuestras vidas es esencial antes de emprender el camino de la vida para no ser simplemente autómatas que nos cruzamos en la calle, en nuestras casas, en nuestras camas.
      La Misión es la razón de existir de una persona o un ente, es el propósito central, es algo que nos da singularidad y que por ende debemos tener claro. Así bien, la Visión es nuestra imagen, nuestra visualización en el futuro inmediato, a mediano y a largo plazo. Es eso que nos motiva o inspira.
      Solo con una Misión y Visión Claras, definidas, concretas, todas nuestras acciones se fijarán en ese norte, aclarando con mayor facilidad dudas y conflictos. Son una fuente de inspiración para la vida, la esencia que la guía y de donde se extraen fuerzas en las dificultades. Son en conjunto La Brújula que orienta nuestros pasos, a un norte que tenemos claro dónde está.
      Los valores, son las creencias (el credo) acerca de las conductas consideradas correctas y valiosas por la las personas o la empresa. De los tres elementos mencionados, los valores son los que tienen mayor permanencia. Son creencias básicas, esenciales.

Historia Personal y La Empresa de mi vida
      Nuestra Historia personal inicia antes de ser concebidos. Ya esa lucha por llegar al óvulo y la respectiva victoria es nuestra primera meta, y por eso estamos hoy acá en esta dimensión. Ya ese Espermatozoide, tenía una meta y una visión, concebir y vivir.
      Continuamos nueve meses en ese recinto divino, maternal del que un día saldríamos, otro momento histórico en nuestra vida, otra victoria, otra meta. Luego gatear, los primeros pasos, caminar, las primeras palabras, hablar, la sociedad, la escuela, etc. Es decir, no estamos en este instante porque acabamos de aparecer, sino fruto de toda nuestra historia y vaya que maravillosa historia esta de la vida. Historia que nos ha venido configurando, o desconfigurando.
      La vida para poder ser vida, necesita de muchos elementos: disciplina, constancia, perseverancia y evolución propia. El hombre es poseedor de muchos atributos pero muchos de ellos requieren de perfeccionamiento progresivo y constante.
      No se trata simplemente de vivir porque tenemos la vida. El nacer, crecer, reproducirse y morir son simples reglas del vivir no son la esencia. La vida es algo más, es entrega, lucha, sacrificio y sobre todo pasión y gozo de vivir.
      Estamos llamados a realizar caminos, vencer adversidades, y a nunca perder interés por la vida. Cada uno de nosotros es protagonista, escultor, actor de su propia vida y el logro de llegar a convertirnos en seres superiores en últimas depende del esfuerzo, genialidad, originalidad, dinamismo y empeño por crecer integralmente.
      Cuando el individuo se siente tranquilo consigo mismo, es muy probable que también lo esté con su entorno personal y laboral.
      Todos los seres humanos nacimos equipados de una gran cantidad de dones y talentos que nos permiten desenvolvernos de una manera exitosa en todo lo que nos propongamos. Estas son las grandes maravillas y tesoros de la vida: el haber sido bendecidos con el don de poder oír, ver, amar, pensar, determinar, reír, imaginar, movernos, crear, planear y sobre todo, el tener acceso al Don supremo de la vida: que es el don de poder elegir con sabiduría.


Proyecto de Vida
      La vida de todo ser humano es un proyecto en construcción permanente, el futuro nos compromete a vivir el presente, pensando en el porvenir como una consecuencia del hacer de hoy. Tenemos que ser conscientes de la necesidad de formarnos sólidos valores, crecer en lo espiritual, emocional, intelectual, lo que solo conseguiremos con perseverancia y voluntad.
      Para administración de nuestra vida es fundamental aplicar los principios del proceso administrativo: Investigar, Planear, Organizar, Ejecutar, Controlar y Evaluar. Debemos hacerlo como si se tratara de una organización empresarial, teniendo en cuenta, que la existencia humana presenta variables espirituales, emocionales, intelectuales, físicas, culturales, sociales y económicas. Nuestra vida requiere ser administrada estratégicamente en cuanto a los recursos e insumos que poseemos. El éxito proceso estará marcado por la capacidad de liderar nuestro destino.
      El Proyecto de vida no es uno y para siempre... Reproyectar en cada etapa, a partir del análisis que de cada momento de nuestra historia es esencial. La elección de una profesión, la decisión acerca del deseo de tener hijos o no, un concepto acabado de qué es el amor para cada uno y en cada época de la vida, un ideal al que aportar con nuestro trabajo y pensamiento, van configurando un proyecto de vida. Saber hacia dónde vamos y porqué, es la posibilidad de transitar una vida lo más cercana a la felicidad, más allá de las vicisitudes que ella nos presente.